El papel de la microscopía electrónica en el diagnóstico de fitopatógenos


En 1931, aparece en Berlín (Alemania) el primer microscopio electrónico gracias a Max Knoll y Ernst Ruska en la Technische Hochschule revelando nuevas posibilidades de análisis con microscopios más efectivos, capaces de convertir detalles invisibles de la imagen en un patrón visible que puede ser analizado (Paluka, 2002).

Un microscopio electrónico es aquél que utiliza electrones en lugar de fotones o luz visible para formar imágenes de objetos diminutos, tiene un poder de resolución mucho mayor que los microscopios de luz y puede obtener magnificaciones mucho más altas. Algunos microscopios electrónicos pueden magnificar muestras hasta 2 millones de veces, mientras que los mejores microscopios de luz están limitados a aumentos de 2000 veces (Electron microscope, 2019).

En la última década no solo se ha visto el desarrollo constante del campo de la microscopía electrónica (ME), sino que también su aplicación se ha diversificado.

Dentro de la Fitopatología la ME ha tenido grandes aportaciones, baste como ejemplo mencionar que, apenas iniciada la invención del microscopio electrónico, éste permitió la observación directa de la primer partícula viral correspondiente al Tobacco mosaic virus (TMV) (González-Árias, 2007), lo que hizo posible comprobar la existencia de los virus y gestó el nacimiento de la Virología Vegetal.

Otro caso de éxito ocurrió en el año 1967, cuando un grupo de investigadores japoneses observaron por primera vez Mollicutes fitopatógenos (llamados posteriormente Fitoplasmas) mediante microscopía electrónica en cortes ultra finos de tejido del floema de plantas. Y en 1971, se visualizaron viroides con el microscopio electrónico, siendo estos últimos los agentes infecciosos más pequeños conocidos hasta este momento (Revéles-Torres, 2014).

Actualmente, algunas de las ventajas que ofrece la ME en el diagnóstico fitosanitario son: rapidez, especificidad de detección por métodos inmunológicos (inmuno-microscopía electrónica), caracterización morfológica de agentes microscópicos, observación de alteraciones citológicas en los hospedantes y detección de coinfecciónes.

Debido a la importancia de la ME, el Centro Nacional de Referencia Fitosanitaria (CNRF) incorporó a su infraestructura el Área de Microscopia Electrónica (AME) en 2015, a fin de fortalecer la identificación, la caracterización y el diagnóstico de plagas y enfermedades que afecten al sector agropecuario nacional mediante la implementación de técnicas de microscopia electrónica.


Microscopio electrónico de barrido de emisión de campo equipado con un detector STEM (Sigma VP, Carl Zeiss) del Área de Microscopia Electrónica (CNRF) Microscopio electrónico de barrido de emisión de campo equipado con un detector STEM (Sigma VP, Carl Zeiss) del Área de Microscopia Electrónica (CNRF).

Referencias:

  1. Electron microscope (2017). New World Encyclopedia. Recuperado:, Enero 11, 2019.
    http://www.newworldencyclopedia.org/p/index.php?title=Electron_microscope&oldid=1006783
  2. González-Árias, G. (2007) Testimonio de la creación y desarrollo de la especialidad de virología en la sanidad vegetal cubana. Fitosanidad, 11 (3), 17-22.
  3. Paluka, T. (2002) Overview of Electron Microscopy. History of recent science & Tecnology, Caltech. Recuperado: Enero 10, 2019.
    https://authors.library.caltech.edu/5456/1/hrst.mit.edu/hrs/materials/public/ElectronMicroscope/EM_HistOverview.htm
  4. Reveles-Torres L.R., Velásquez-Valle, R., y Mauricio-Castillo, J.A. 2014. Fitoplasmas: Otros agentes fitopatógenos. Folleto Técnico Núm 56. Campo Experimental Zacatecas. CIRNOC – INIFAP, 41 páginas.

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